Una zarigüeya nunca es suficiente.
Un cliente baja a la recepción de un hotel para mostrar su queja sobre un incidente que ha tenido lugar... Valdo V. Vázquez: (Tocando el timbre de la recepción) ¡Oiga! ¡Oiga! Recepcionista: Dígame caballero. Valdo V. Vázquez: Tengo una queja, hay una zarigüeya en mi habitación y yo había pedido dos. Recepcionista: Lo lamento caballero, pero el hotel no está relacionado con ese tipo de política. Si quiere puedo cambiarlo de habitación. Valdo V. Vázquez: Está bien. Recepcionista: ¿Quiere una habitación con vistas? Valdo V. Vázquez: Prefiero que tenga conversación, ¿Qué puede decirme de aquella? (señalando) Recepcionista: Eso es un cuadro. Valdo V. Vázquez: Me está sacando de mis casillas, ¿dónde está mi caviar? Recepcionista: ¿Caviar? Valdo V. Vázquez: ¿Quién ha dicho caviar? (Acercándose al recepcionista) Escúcheme, James Stewart nos está observando desde la ventana, no hay tiempo que perder. Recepcionista: ¿Cómo? Valdo V. Vázquez: ¡No ...