viernes, 20 de mayo de 2016

Receta para un guacamole de 10

Aún no había llegado al umbral de la adolescencia, apenas estábamos en el portal de la preadolescencia cuando el tío de mi vecino Manuel se acercó y nos preguntó.

-¿Qué es lo que más os gusta de la vida?

Mis amigos respondieron casi al unísono y sin tiempo para masticar la respuesta.

-¡Los coños!

Yo me tomé mi tiempo para afirmar sin rubor.

-El olor a viejo de un libro mil veces releído y tu reloj de oro.

En ese momento me di cuenta de que quería ser escritor. No tardé ni unas horas en entrar en la librería de mi barrio para llevarme un ejemplar de Cuentos sin plumas, una pluma estilográfica y una pitillera de plata. Era increíble la facilidad que tenía Fermín, el librero de mi barrio de 78 años, para correr tras mis pasos. Durante mucho tiempo se convirtió en un referente para crear mis historias más exitosas y mis personajes con mayor riqueza: “Las rosas rojas y sus collares de perlas”, “El robo del reloj de cuco” o “Aquellas maravillosas carteras”.
Fue la primera etapa de mi carrera literaria, si tuviese que elegir un color para definirla quizás me decantase por el oro blanco de 18 kilates; elegante a la par que sincero.
Lo cierto es que a mis 13 años me siento un tanto exhausto y quizás ha llegado el turno de pasar de página, aunque uno nunca puede negarle un vaso de agua a las musas en mitad del desierto; y menos cuando aparecen con alhajas de plata.
Agrega un poco de sal. Recuerda que el guacamole puedes dejarlo varios días en el frigorífico pero siempre bien cerrado.

martes, 3 de mayo de 2016

Piratas de la ISO 9001



Un barco con diez hombres armados aborda a otra embarcación de marcha más lenta. El pánico se generaliza y los pasajeros acaban agolpados en el lado menor del triángulo que forma la cubierta.

Cuestiones:
 -Calcula a que hora se cruzan los trenes en el punto B.

Cedric, uno de los pasajeros, ha abusado de los fritos en el último mes y le está empezando a costar trabajo subir las escaleras. Lorena por su parte sigue pensando que si el universo sigue expandiéndose tendrá que comprarse un coche diésel.
El pirata con la barba por las rodillas da un paso al frente para dirgirse a la muchedumbre asustada.

-Estrabón: Tranquilitos todos, soy Estrabón; el corsario más sanguinario de los siete mares. No hagáis ninguna tontería y nadie sufrirá ningún daño físico ni moral. Y hablo totalmente en serio.

-Matilde: Señor... señor... puedo darle mi reloj de oro, es un rolex auténtico... está valorado en más de diez mil euros.

-Estrabón: Jajaja, ¿habéis oído chicos?

(Todos ríen)


¿Acaso no te has fijado en el nombre de mi barco? Lee en voz alta.

Matilde: Modelo 047, ¡oh no! ¡Vienen a por nuestros servicios!

(Todos gritan y se agolpan aún más)

-Estrabón: ¡Rápido! Curriculums vitae al suelo, empezad a leer.

-Lucanor: ¡Jefe! Aquí hay un perito colegiado.

En un gesto de rabia Matilde sacó la escopeta de repetición que tenía en su bolso y apuntó sin ningún tipo de titubeo a la frente de Estrabón.

-Matilde: Soy perito de urbanismo del ayuntamiento, y no voy a permitir que os llevéis ningún tipo de proyecto ni documento oficial.

-Estrabón: Tranquila pequeña, nadie saldrá herido. ¿Verdad?

-Matilde: ¡Tendréis que pagar las tasas y declarar cualquier tipo de obra o instalación que hagáis en ese cascarón que tenéis por barco!

(martillea el arma)

-Estrabón: No hay porque enojarse...

-Matilde: ¡Ese panel sandwich! (dispara a un pirata)

-Lucanor: ¡Está loca jefe! ¿Qué hacemos?

-Matilde: Yo te diré lo que tienes que hacer; pide un permiso de obra y paga las tasas, después contrata a un perito colegiado para que te haga un proyecto de inicio de actividad y por último paga las tasas para que los departamentos pertinentes hagan una inspección de las instalaciones y reza lo que sepas para que te den el visto bueno.


Estrabón, Lucanor y los demás supervivientes sacaron sus armas y se suicidaron. Sin pagar las tasas.