jueves, 23 de diciembre de 2010

Homo sapiens.

Una pareja observa un estanque lleno de patos…

Rob: Todo esto es mentira.

Adela: ¿Cómo? ¿A qué te refieres?

Rob: (Girándose hacía ella) Pues todo esto. El parque, las hojas sobre el camino, nuestra relación… Incluso esos patos en el estanque.

Adela: Pero… ¿a qué viene eso? ¿Sigues con tus teorías sobre el ser humano?

Rob: Todo es artificial, impuesto por el hombre. Si dejásemos de cuidar el parque ese camino desaparecería bajo el otoño, si esos patos no tuviesen comida en el estanque volarían hacía lugar más propicio para sus crías.

Adela: Pero eso ley de vida.

Rob: No, no es ley de vida; es nuestra ley. Tú también volarías si encontrases un hombre con mejor aptitud sexual que yo.

Adela: ¿Mejor actitud?

Rob: No, aptitud. He dicho aptitud. Creo que está claramente demostrado que nadie tiene mejor actitud hacía el sexo que yo.

Adela: Creo que en tu adolescencia tus hormonas se hicieron con el poder de tu sistema nervioso…

Rob: No critiques a mis hormonas, sin ellas seguirían confundiéndome con mi hermana mayor.

Adela: Creo que deberías de dejar de comprar esas revistas para hombres, solo crean complejos en tu cerebro. Acepta la vida tal y como es, no vas a encontrar el sentido de la vida en un foro para definir tus abdominales.

Rob: Pero quiero que veas el fondo de mi discurso. El ser humano lo destruye todo, la belleza no se encuentra en el corte de un seto de un parque de diseño en mitad de una gran ciudad, la belleza está en la planta que es capaz de crecer en mitad de un vertedero.

Adela: Eso es un punto de vista Rob, mira tu tía Claudia. Ella disfruta amontonando basura, para ella es bello, sin embargo su comportamiento está catalogado como una enfermedad. Un síndrome.

Rob: Mi tía Claudia ejerció la abogacía durante cuarenta años en el mejor despacho de la ciudad, está acostumbrada a moverse en la basura, no es un buen ejemplo.

Adela: Son las consecuencias de nuestro desarrollo, el ser humano se ha erigido como el ser vivo con mayor poder del planeta, y el entorno tan solo se ha adaptado a su modo de vida. Tan solo eso.

Rob: Es cierto, somos la cúspide de la evolución, no hay nada más impresionante que nuestra cultura en este planeta, dominamos los cultivos, surcamos los aires y nos movemos bajo el agua sin tener branquias.

Adela: Y comprendemos parte del funcionamiento del universo y los cuerpos que lo forman.

Rob: Cierto. El ser humano es grandioso.

Bueno, me marcho. Mañana entro a las cinco de la mañana a trabajar y tengo que hacer doble turno, espero que si trabajo a este ritmo veinte años más me pueda jubilar con una buena pensión.

Adela: (pensativa)…......... El ser humano es horrible.

Rob: Lo sé.

4 comentarios:

  1. Es un placer volver a saber de usted y de sus escritos, señor Gincrispi, le deseo unas maravillosas fiestas y que renueve las ansias del seguir.

    De un esclavo grato a sus palabras, Barón Sottoflato de Buillón.

    Felices Fiestas!

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  2. El eterno debate de la vida representado por dos personajes que somos todos en algún momento de nuestra existencia. Proceso contra resultado, progreso contra conservadurismo, firmeza contra inseguridad. Yo he sido Rob en alguna ocasión, pero también Adela. ¿Qué importa? Todo es aprendizaje, hasta cuestionar la complejidad del universo mientras una bandada de patos dibujan ondas infinitas en las aguas de un parque sin alma.

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  3. que bueno lo de jenifer y que responsabilidad,...
    y es que no podemos espapar todo el rato de lo que esta impuesto es agotador,
    pero yo creo que debemos como minimo ser consciente de que nos estamos dejando llevar
    un beset

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  4. Un poco cansados de tener que formar parte de la "evolución"...

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.