miércoles, 25 de mayo de 2011

El volcán de las vanidades.

Un marinero divisa tierra y se lo comunica a su capitán de viva voz...


Marinero: ¡Capitán! ¡Tierra a la vista!


Capitán: ¿A qué distancia marinero?


Marinero: A unos... 3 Km capitán.


Capitán: ¿Y qué llevas puesto?


Marinero: El vestido que me regaló capitán.


Capitán: Debe estar usted arrebatador; pero esa no es la cuestión que nos ha traído a estas tierras. Es necesario que desembarquemos en la isla, es posible que haya nativas y podamos renunciar a la homosexualidad endogámica de los últimos 9 meses. 8 meses de viaje es demasiado tiempo de trayecto para una tripulación tan aguerrida como la de este barco.


Tras esas palabras varios marineros preparan los botes para ir hasta la playa. Parte de la tripulación se embarca hacía la nueva tierra, no sin antes pasar por el Mc Bote para comprar algo de comida.


Capitán: (poniendo un pie en la playa) ¡Tierra firme! ¡Por todos los dioses! Mis huesos empezaban a oler a sal.


Marinero: Capitán, por allí se acercan un par de indígenas.


Capitán: (mirando a su derecha) ¿Por dónde? (tu otra derecha) ¡Por ahí! Es cierto, ¡Marinero! Saque los regalos, comenzaremos el parlamento, la negociación es vital.


Los nativos llegan a la altura de los extranjeros y los miran con curiosidad.


Nativo bajito: Alfred, ¿alguna vez habías visto algo así?


Nativo alto: Nunca James, nunca.


Capitán: ¿Habláis mi idioma? ¡Increíble!


Nativo Bajito: Hablamos siete idiomas.


Nativo Alto: Y tenemos varios masters en todo tipo de disciplinas.


Nativo Bajito: Amén de nuestras carreras universitarias. Son las bondades del sistema educativo isleño, ¿sabes qué el universo tiene forma de coco?


Capitán: Nosotros apenas hablamos el nuestro, increíble hallazgo.


Nativo alto: ¿Hallazgo? ¿En que momento fuimos invisibles?


Nativo bajito: Déjalo Alfred, veamos lo que nos quiere decir.


Capitán: Vengo de un país muy lejano, donde vuestra existencia pasa desapercibida. Pero no temáis, no tenemos intención de haceros daño, todo lo contrario.


Nativo alto: ¿Qué ofertáis?


El capitán abre un cofre y comienza a sacar papeles.


Capitán: Os traigo progreso. Cambiaremos vuestras chozas por lujosas casas con vistas al volcán, vuestros carros de tracción animal por lujosos autos tirados por la química, y vuestros harapos por fino algodón.


Nativo bajito: Suena bien, ¿pero dónde compraremos todo eso? Aquí solo tenemos tranquilidad y la teoría del coco.


Capitán: ¡Eso está anticuado! Lo moderno es mover el capital.


Nativo alto: ¿Y dónde compraremos todo eso?


Capitán: En nuestras tiendas, en poco menos de un año toda la isla estará llena de ellas.


Nativo bajito: No sé si tendremos suficientes cabras para pagar.


Capitán: ¿Cabras? No hombre, no. También traemos el dinero, el mejor invento de la historia de la humanidad.


Nativo bajito: A pesar de conocer el concepto de dinero, creo que humanidad y dinero son términos antagónicos.


Capitán: Conjeturas de una persona que a pesar de conocer el concepto de dinero se atreve a juzgarlo.


Nativo alto: Entonces... ¿ustedes nos dais el dinero y nosotros compramos?


Capitán: Exactamente y no. Os damos el dinero a cambio de servicios. Os podemos dar empleo en alguna de nuestras empresas de construcción, o en incluso en algún banco, y a cambio podéis pedir más dinero para pagar vuestros bienes materiales.


Nativo alto: (mirando al nativo bajito) La verdad es que no sé que decir James.


Nativo bajito: Pues algo tenemos que decir, este texto se está extendiendo demasiado.


Nativo alto: ¿Y si no estamos de acuerdo con el sistema?


Capitán: ¡Pues no pasa nada hombre! Cada uno a su casa y yo a mi castillo. Perdón, casa, casa...




Continuará...

2 comentarios:

  1. Otra obra desopilante, gracias por las sonrisas ofrecidas, ¿Cuándo el marinero se dará cuenta que su homosexualidad endogámica es un veneno menos ponzoñoso que las delicias que nos brindan las nativas con el paso del tiempo? ¿Habrá resultado demasiado gay mi enquistado cuestionario? Verá usted que ya nos quedan pocas cabras en la isla…

    Un fuerte abrazo.

    El Barón.

    Alguien debería atentar contra este fiasco denominado Blogger, ayer no me cerraba la cuenta, hoy no me la acepta, malditos todos!!!!

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  2. Acerca de lo que decía el capitán "Cada uno a su casa y yo a mi castillo", me asaltan ciertas dudas materiales: ¿Se refiere a la leche El Castillo y al chocolate LACASA? Supongo que el hombre, bienintencionado, únicamente quería proponer alimento. El hablar de dinero era solamente la excusa para poder sentenciar finalmente con esa propuesta, ...quizás. (o todo mentira; veremos en la continuación)

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.