lunes, 16 de mayo de 2011

La cima.



Llamada a campo base.


Finley: Unidad de cima llamando a campo base, ¿me escucha campo base? Da igual... Nuestra situación es la siguiente: Estamos a 8.000 metros de altitud, las condiciones son difíciles. Hay poca visibilidad y apenas vemos el tablero del parchís. Nuestra moral pende de un hilo, el honor y la gula están mejor acordonadas. Cambio y corto.


Finley se dirige a la expedición que se encuentra resguardada dentro de la tienda.


Finley: Caballeros, a esta altura necesitamos oxígeno para poder respirar, además la filosofía y las matemáticas pierden sus valores fundamentales, aunque el bricolaje sigue siendo activo al 100%. Con lo cual no podremos hacernos preguntas transcendentales ni hacer divisiones por dos cifras durante el ascenso, aunque si podremos montar una mesa de jardín.


Joao Bragao: Tenemos que preparar la ascensión de forma concienzuda, he traído amarguiña, toallas y al menos diez tópicos más sobre el pueblo portugués que nos pueden ayudar.


Gómez: ¿Tenemos que subir tan rápido? He visto que junto a la cima hay una llanura en la que pueden caber unas casitas adosadas. He vendido dos casas a los sherpas, ¿alguno está interesado? Son primeras calidades.


Finley: Es posible que me interese, en mi país no puedo beber hasta perder el sentido en la vía pública.


Gómez: Por eso no hay problemas, las normas son para las minorías, y yo soy mayoría absoluta.


Finley: Aunque con este tiempo quizás debamos esperar, parece que se acerca una tormenta.


Müller: Malas noticias, Andreatos se ha quedado incomunicado a un par de kilómetros de la tienda.


Gómez: ¡Qué mala pata! Habrá que rescatarlo, ¿no?


Müller: Con este tiempo no pienso salir a ningún sitio.


Leblanc: Femini y yo estamos pensando en poner una pequeña muralla alrededor de la tienda, la presencia de los sherpas nos está poniendo un poco nerviosos.


Finley: Compañeros... Compañeros... no nos pongamos nerviosos. ¿Qué tal si salís de forma ordenada y rescatáis al amigo Andreatros?


Müller: Que lo hagan los demás, estoy harto de tener que estar pendiente de cualquier tipo con mala orientación.


Gómez: Así nunca vamos a llegar a la cima, los chalets os están esperando...


Finley: Un momento, parece que llaman por radio.


El piloto rojo de la radio se enciende y comienza a expulsar palabras.


La tormenta está aumentando, se estima que para la tarde haya rachas de vientos de hasta 100 Km/h, nieve copiosa, café sin azúcar y una señora mayor que hará las veces de tía que hace mucho tiempo que no te ve y está dispuesta a darte todos los besos correspondientes al último lustro.


Finley: La situación está empeorando.


Müller: Tenemos que llegar a la cima, ¿qué será de toda esa gente que nos espera si no lo hacemos?


Bragao: ¿Gente? ¿Qué gente?


Gómez: ¿Estamos aquí para llegar a la cima?









PD: El los últimos días he perdido comentarios de mi última entrada y no he podido entrar en las actualizaciones de otros blogs, supongo que no he sido el único afectado. Solo eso, saludos.

2 comentarios:

  1. Disparatado "as usually". Mola.
    Ah, Google ha admitido tenido problemas con blogspot, literalmente "por una operación de mantenimiento ejecutada defectuosamente" y es por eso que algunas cosas publicadas se te han ido "de torero con ganas de un revolcón", ...es decir, al cuerno.

    Read you soon again, I hope.

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  2. Mi estimado señor Gincrispi, todas aquellas vicisitudes que su magnánima conciencia logró pergeñar a mí me sucede en el atormentado llano. Todavía poseo el tablero del parchís, ¿Será el objeto de mi incalculable maldición?

    P.d.: La desorientación de Blogger castigó a todos sus leales esclavos de forma unánime.

    Un fuerte abrazo.

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.