lunes, 16 de abril de 2012

Back in black. La estoy escuchando.

Una pareja se encuentra sentada en partes opuestas de la mesa mientras debaten sobre el contenido de unos documentos que sostienen por duplicado...




Presidente: Este es el documento del que le hablé; en el se encuentran reflejadas las subidas, las bajadas, las nuevas tasas, las leyes de usar y tirar y el porqué a todas las reformas que debemos llevar a cabo.


Votante: Entiendo.


Presidente: ¿Comprende usted mi letra?


Votante: Sí.


Presidente: ¿Podría preguntarle por qué no le gustaron las flores del otro día?


Votante: ¿Cómo dice?


Presidente: Déjelo, vayamos al contrato.


Votante: Será lo mejor.


Presidente: Como puede apreciar, el documento está redactado por duplicado.


Votante: Lo aprecio. Tiene un ligero perfume a rosas.


Presidente: Uno es rígido pero coqueto. Aunque no veo bien el documento.


Votante: Quizás necesite gafas para ver de cerca.


Presidente: Con el precio que tienen las lentes más me valdría recortarme los brazos.


Votante: Es un asunto serio, tengo un primo que perdió su empleo por no graduarse la vista.


Presidente: No sabía que se requiriesen estudios para leer un documento.


Votante: Aunque no he venido aquí para hablar de su vista, me gustaría que me hablase del documento. Me prometió una explicación sobre su campaña.


Presidente: Eso está hecho. ¿Preparado?


Votante: Preparado.


Presidente: Muy bien, empezaremos por la primera parte.


Votante: De acuerdo.


Presidente: La parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la primera parte. ¿Qué le parece?


Votante: No entiendo muy bien a que se refiero con la parte de la parte contratante de la primera parte.


Presidente: Eso es porqué solo le he leído la primera parte. Escuche atento: La parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la primera parte, la parte contratada de la primera contratante es igual a la primera contrata de la parte contratante de la primera parte.


Votante: ¿Cómo? Creo que es un poco largo.


Presidente: Yo también lo pienso, suprimamos la sanidad.


Votante: Parece necesario.


Presidente: Usted tranquilo y no suelte mi mano. Pasemos a la segunda parte.


Votante: De acuerdo.


Presidente: La parte contratante de la segunda parte es igual a la parte contratada de la segunda parte, la parte contratada es igual a la parte contratante de la segunda parte, la parte contratante es igual a la parte contratante de la segunda parte que es igual a la contrata contratada por la segunda parte que a su vez es igual a la parte.


Votante: Oiga, esta parte es un poco difícil de entender.


Presidente: Tiene toda la razón del mundo, suprimamos la educación.


Votante: Perdone que le interrumpa, ahora tengo algo que decir yo.


Presidente: Pero creo que a ninguno nos interesa, ¿verdad?


Votante: Tiene razón, suprimamos esa parte también.


Presidente: Ya nos va quedando poco documento, ¿ve qué rápido se hace una reforma?


Votante: No le falta razón.


Presidente: Prosigamos, la parte contratante de la cuarta parte...


Votante: ¡No, no, no! Muy largo.


Presidente: ¿Y la quinta?


Votante: Largo.


Presidente: No le voy a quitar la razón. Esta parte no la puedo leer, según la ley ya está leída. ¿Tiene usted trabajo?


Votante: No.


Presidente: Pues esta usted despedido.


Votante: Vaya, me deja más tranquilo.


Presidente: Puede usted abandonar el despacho cuando quiera, hemos terminado con la lectura compresiva del documento.


Votante: Pero no sé como he llegado hasta aquí, ¿cómo salgo?


Presidente: Es curioso, usted no sabe como hemos llegado hasta aquí y yo no sé como salir.

4 comentarios:

  1. Y así es...tantos papeles, tantos contratos, tantas leyes, tantos documentos que al final no se entiende nada y lo único que se hace es suprimir, suprimir y suprimir sin saber cual es la parte contratante ni la parte contratada...

    Nos van arrebatando poco a poco todo y yo creo que nadie comprende que está pasando aquí...

    Me gustó la forma que has tenido de contarlo.

    Un saludo

    Oski.

    ResponderEliminar
  2. Buen uso de los Marx para parodiar lo que tristemente nos asola cada amanecer... El día que hagamos un documento que anule a todos esos listillos, se van a cagar!!! Besote.

    ResponderEliminar

El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.