sábado, 19 de febrero de 2011

Rumbo al éxito.

El hecho de embarcarme en este viaje no ha sido un acto gratuito, creo que se trata del crucero con mayor densidad de productores de cine de los siete mares.

Hace dos noches intenté colarme en el camarote de los productores Garden & Smith, se dice que formaban un gran dúo, sin embargo comenzaron a distanciarse debido a la muerte del segundo, pequeñas incompatibilidades. Garden siente predilección por las faldas, así que tomé “prestado” parte del vestuario de las empleadas. La idea debía llevarme al éxito pero fui descubierto en el proceso de camuflaje, justo cuando mi imagen se tornaba hacía Venus alguien entró en la habitación y se produjo una situación muy violenta; mis zapatos no pegaban con mi falda.

Tras escapar del tornado de violencia que se dirigía hacía mí me refugié en un bote de salvamento, allí pasé toda la noche al amparo de una botella de ginebra que se encontraba guardada en el atuendo que sisé para la misión. Con la tregua de la mañana abandoné mi bastión y partí hacía el cóctel de una de las salas festivas del barco, con un nuevo atuendo más elegante y varonil no tardé en entablar conversación varios individuos que pululaban entre el marisco y las bebidas de alta graduación. Al rato de estar en la sala la orquesta “Merengue, Merengue” comenzó a tocar una canción del disco “Coco, cocotero”, concretamente era el tema “Redundancia”, la música y el alcohol crearon el ambiente perfecto para llegar hasta mi particular mirlo blanco, aunque creo que fue él quien se acercó a mí, no lo recuerdo muy bien.

Solo recuerdo que su nariz y un enorme bigote eran las únicas partes de su cara que escapan al radio de su tremendo sombrero de cowboy, su peludo bigote mezclaba la mahonesa de las gambas con el color rojizo de su bloody mary y sus palabras se clavaban en mis oídos como las espadas en la espalda de Julio César. Al poco tiempo de nuestra charla pude preguntarle por su oficio, a lo cual el entrañable individuo me respondió:

-Soy productor y director. Y ahora estoy en medio del rodaje de “¡En mis partes pudendas no!, s´il vous plaît. Es una comedia romántica ambientada en París, contiene 77 golpes en las partes pudendas del protagonista. Está considerada la mejor comedia del año por encima de “¿Novios?, ¿Descasados? ¿O primos hermanos?” que solo contiene 56 golpes en las partes pudendas del protagonista. Mi película está nominada a 7 Oscars, y cuando esté terminada será nominada a otros 3 más. El reparto es genial: Jenifer Aniston, Adam Sandler y el perro de Air Bud. Aunque creo que después del rodaje el actor solo podrá representar un papel sobra la vida de Karl Lagerfeld.-

Tras terminar de hablar con aquel tipo comprendí el camino hacía el éxito, así que lo primero que hice fue comprarme una coquilla.

3 comentarios:

  1. La industria cinematográfica se ha vuelto tan inestable, las peripecias por adentrarse en ella son cada vez más profundas (entiéndase como se pueda). Extraordinario relato señor Gincrispi, disculpe usted mis ausencias, en estos días pero me he dedicado a destruir mi vida para hacerla más llevadera.

    Un fuerte abrazo

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  2. Lo que tiene que hacer uno por obtener una cierta dignidad profesional. Me encantó el relato y reitero mi admiración por el particular estilo suyo, Señor Gincrispi. Un abrazo.

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  3. ¿Entonces le quitó el papel a Jenifer Aniston? ¿O se lo quitó a Adam Sandler? O... ¡No puede ser! ¿Al perro de Air Buds (que en realidad eran diecisiete animales diferentes, y si no me crees, mira "Air Buds: detrás de las canastas")?

    Por cierto, no me he presentado. Soy El Dependiente, y llevo siguiendo tu blog más o menos desde abril del año pasado. El caso es que, ahora que tengo blog y cuenta, te hago este comentario para comentarte, valga la redundancia, que me uno a tu lista de seguidores, y, que si quieres pasarte por mi blog, eres bienvenido.

    He aquí el enlace: diariodependiente.blogspot.com

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.