sábado, 17 de septiembre de 2011

Hagan las Indias.

Extracto de la carta que el capitán Salazar Morris Escudero escribió a su esposa:

< las sales de baño y las haches, hasta el punto de no dejarlas utilizar los baños públicos. Todo un ejemplo de inadaptación a los tiempos que corren, incluso a los que van en bicicleta.

Por nuestra parte seguimos en busca del tesoro perdido. La misión se está complicando por momentos, ya he perdido siete hombres y solo llevamos tres días de búsqueda. Empiezo a pensar que la premonición de aquel anciano del poblado se está cumpliendo, la sigo escuchando como si me la hubiese escupido hace un minuto… “¡Eh! ¡Tú! Si no llenas de aire las bombonas los buzos se morirán” Aunque ya sabes que no creo en esas supercherías. Mañana se presenta un día apasionante, vamos a explorar una zona nueva, estoy ansioso por explorar esas playas.

Por estos parajes hay gente de todo tipo, individuos con extrañas manías. Adoran a dioses equivocados, gobiernan con doctrinas obsoletas y tienen unas fiestas absurdas. ¿Cómo han podido vivir todos estos años sin la influencia de lo correcto? Alguien tendrá que decirles lo qué está bien, ¿no? Me he puesto en contacto con el alto mando para comunicarles las posibilidades de este lugar, poseen recursos minerales, madereros e incluso lingüísticos, hemos encontrado una mina de metáforas en el fondo de esta historia.

Aunque siempre he tenido problemas para diferenciar el símil de la metáfora, quizás por eso me mire la gente por la calle.

Sin mayor tardanza me despido de ti querida, sin embargo te dejo una pregunta para emplazarte a un futuro comentario, ¿Te he contado el chiste de la Democracia?>>

2 comentarios:

  1. Déjome repletitamente absorto el discurrir de sus recovecos semánticos, tendidos al aire en su, tan sumamente bien escrito, escrito (que no escroto).

    Sin embargo y no muy a mi pesar, ello me ha dado para sumirme en absurda realidad de lo absurdo, tal ejemplo puede rezar así como:

    Las 14:20 en punto; inicio de parida; toma 1; clap!:

    El muro descalichao, andalú rajao, de un solar contiguo a una obra en construcción, le dice al pintor encalador que tenía más cerca suyo:

    — ¡Chssst!, ¡niñóóó!, cucha, ...ven acá p'acá, ven. Mira a vé si con la cal que t'ha sobrao me pué jasé un apaño, quillo—.

    El mozo, que se gira y le contesta:
    — Quita, quita. ...Bueno, va, pero no me hagas hablar con "las paredes", que lo mismo la empresa es capaz luego de no renovarme el calzado.

    Ilustración en: http://www.calzadodeseguridad.es/wp-content/uploads/2008/09/bota-paredes-berilio.jpg

    ResponderEliminar
  2. Interesante carta. He procurado no reirme, porque tengo catarro y con la tos me he currado tanto los abdominales que tengo agujetas en el susodicho abdomen. Sigue así y no cambies, que ya tengo yo suelto. Un saludo.

    ResponderEliminar

El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.