miércoles, 20 de noviembre de 2013

El mono refrigerador

 Un tipo entra en una tienda con la intención de quejarse ante un ultraje comercial...





Comprador: Buenos días, vengo a descambiar este frigorífico.

Vendedor: ¿Por qué? ¿Acaso no funciona bien?

Comprador: Resulta que tengo varias razones para hacerlo. La primera es que en lugar de un frigorífico me vendió un mono, y la segunda es que el mono apenas enfría.

Vendedor: Pero... ¿seguro que no lo quiere?

Comprador: Completamente seguro.

Vendedor: Está bien, hablaré con el gerente.

El vendedor pasa a la trastienda, y a los pocos segundos sale con el gerente.

Gerente: Buenos días, así que usted quiere devolver una tostadora...

Comprador: No, es un frigorífico. Y sí, quiero devolverlo. Apenas enfría y todos los alimentos se me terminan pudriendo.

Gerente: No podría estar usted más equivocado (agarra al mono y le da la vuelta para leer el mensaje que tiene en la camiseta) Lea usted conmigo: ranuras cortas, soporte para el pan, compartimento para cable... ¡y! Potencia 750 Watios.

Comprador: Vaya... por eso se le caían los imanes y me tostaba las verduras...

Gerente: ¿Acaso ve usted en este mono algún compartimento para verduras?

Comprador: Pero yo quiero un frigorífico.

Vendedor: ¡No se preocupe por eso! (va a la trastienda y vuelve con un cerdo)

Comprador: ¿Qué es eso?

Vendedor: El frigorífico que usted busca.

Comprador: No sé... no sé... Creo que no se llevaría bien con el horno. Suficiente tengo con que no pare de pelear con el microondas. Estoy pensando que me gustaría devolver la tostadora. Al fin y al cabo en su lema reza que si no estoy contento me devuelven el dinero, ¿cierto?

Gerente: Cierto, y nosotros no queremos clientes insatisfechos. Por favor, devuelve al señor su dinero.

Vendedor: (Se vuelva hacía la caja registradora y saca una bolsa) Aquí tiene caballero, su medio quilo de arena.

Comprador: Vaya...

Vendedor: Lo siento, pero no tenemos cambio.

El comprador agarra la bolsa, y haciendo un pequeño gesto con la cabeza se despide para después marcharse. El gerente se dirige al vendedor.
Gerente: Señor Bermúdez, espero que este episodio no se vuelva a repetir. De lo contrario tendré que enviarlo a la sección de Pajarería y Automoción.

Vendedor: ¡No! Señor, no volverá a suceder. Odio el olor a alpiste sin plomo...

3 comentarios:

El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.