jueves, 28 de noviembre de 2013

Hospital mineral

Un tipo entra en un hospital para que examinen su piedra...

-Buenas tardes.
-Buenas tardes. ¿Tiene cita?
-Sí, traigo mi piedra al geólogo.
-¿Su nombre?
-Adolfo Mantillo.
-Aquí está usted, pase a la sala de espera.

Adolfo Mantillo pasa a la sala de espera con su piedra. Se sienta junto a otra persona.

-Buenas tardes.
-Buenas tardes.
-Qué bonita, ¿cuánto tiempo tiene?
-Gracias. Unos 3.500 años. La dejo en un lugar umbrío para que le salga musgo, le favorece mucho.
-Pues le sienta muy bien. Parece que no se pelean. ¿Es macho?
-No, es hembra. Quizás será por eso.

Entra una enfermera

-¿Adolfo Mantillo?
-Sí, soy yo.
-Pase.
-Hasta luego (dirigiéndose a la otra persona de la sala de espera)

Pasa a la consulta

-Buenas tardes, tome asiento. Aunque tenga cuidado porque el anterior paciente se orinó ahí. ¿Qué le ocurre a su piedra?
-Eso me gustaría saber.
-Le gustaría saber... (toma nota en su libreta)
-Verá, mi piedra apenas come. El agua casi no la toca.
-¡Será usted imbécil!
-¿Cómo dice?
-Nada, solo fue una primera impresión.
-Y dígame, ¿tuvo fiebre? ¿dolor estomacal? ¿es usted un espía?
-¿Qué?
-Nada, nada...
-Ahora voy a meter su piedra en un cubo con agua. Veremos como flota.. Vaya, parece que no flota nada. Pasemos a comprobar si funciona correctamente. (Utiliza el interfono) Haga pasar a Melendi. (Le lanza la piedra y lo deja sin sentido) Parece que funciona correctamente. ¿Algún embarazo psicológico?
-No. Nunca.
-¿Qué sabe del incidente de wikileaks?
-¿Cómo?
-Está usted en la consulta del mejor geólogo de la ciudad.
-Eso espero.
-Traiga la piedra aquí, (prueba los reflejos de la piedra) me lo temía.
-¿Qué ocurre?
-La piedra tiene piedras en el riñón.
-¿Qué podemos hacer?
-Voy a recetarle una medicación infalible. Tiene que cuidarse, la enfermedad de la piedra está a la vuelta de la esquina.
-Muchas gracias, es usted un geólogo formidable.

Se marchan y el geólogo se queda solo en el despacho.

-¿A quién quieren engañar? Tiene que estar como una cabra si espera que me crea esa historia.
(utiliza el interfono) Señorita, llame al servicio secreto, el espía es la piedra.

4 comentarios:

  1. Ya veo, ya veo que te gusta el surrealismo. Simpático el texto :)

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  2. Me alegra comprobar que no ha perdido usted su humor... Querido Gincrispi... Y por cierto... Dónde queda la consulta esa??? Para ir con mi piedra...vaya, jejeje... Besotes.

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  3. Muchas gracias por vuestros comentarios ;)

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.