Asesinato en Little Island. Fin.
Borja: Las reglas son claras, la sota de bastos es menos que una pareja de cuatros. Chef: Ya tengo dos de vuestras almas. Las rondas se sucedieron hasta el último duelo, momento en el que cuatro de las cinco almas estaban atrapadas en la jaula, el paro era de un 40%, y la recesión aumentaba. Las manos se agotaron y llegó la hora de la verdad… Chef: Yo tengo… Escalera real, ya sólo… Me puedes empatar… Aunque lo dudo… Adelaida: Yo tengo… una hipoteca a cuarenta años y un sueldo de mil euros al mes. Lo siento: has perdido. El Chef se levantó con fuego en los ojos, un peinado pasado de moda y un pestilente aliento a ajo, para reclamar a lo que su juicio era una mano ilegal. Chef: Protesto… Eso… Es ilegal. Borja: Lo siento jefe, no hay nada jugada más fuerte que una hipoteca a cuarenta años con un sueldo de mil eurista. Chef: Maldición… Tengo el infierno… Lleno de banqueros y abogados… Y nunca hay uno… A mano cuando… Se los necesita. Adelaida: ¡¡Hemos ganado!! ¡Tienes ...