lunes, 12 de abril de 2010

Asesinato en Little Island. Episodio 1


Episodio 1


Eran las cuatro de la tarde cuando un grupo de señoras se reunió en casa de una amiga, fría e inhóspita víspera de invierno, la humedad relativa del aire era del 40% y Médico de familia seguía en la parrilla televisiva, datos escalofriantes que sirven para introducir la tenebrosa historia que voy a pasar a narrarles. Cuatro era el número total de señoras que acudieron a una casa de Little Island para pasar revista a los temas más candentes de la economía del hogar, filosofía de entreplanta y astrofísica del papel cuché. Cuatro era el número de recetas pasteleras que habían elaborado para suplir las necesidades calóricas, y cuatro era el número de sillas que rodeaban la mesa donde tendría lugar el encuentro, número que no tendría más importancia si no fuese por el traumatismo que sufrí esta mañana, y que me impide recordar otra cifra. Cinta fue la primera en llegar, mujer de mediana edad, cabello largo de color oscuro, complexión normal y una extraña afición por las armas blancas, tras sus pasos y a la pata coja, llegó Elisabeth, una señora con una edad comprendida entre el bronce y Facebook, con una higiene personal un tanto descuidada y con el sambenito popular de haber asesinado a 14 personas en los últimos dos años; habladurías populares. A los pocos minutos, y con unos pocos minutos de retraso llegó Anna, una ama de casa de un barrio cercano que hizo fortuna en su juventud haciéndose pasar por un pura sangre árabe en el Grand National, hasta que los veterinarios desaconsejaron su concurso por una herida en una pata. Por último, y como siempre, Adelaida fue la última en llegar, la más anciana de todas, se rumorea que le regalo una cadena de oro a Zeus en su comunión, de aspecto frágil y de lengua rápida, cualquiera diría que Hitler la denunció por Bullying en los escolapios. A su vez, y de una forma exquisita todas fueron recibidas por Morgana, la anfitriona.

Morgana: Elisabeth, me alegro de verte, ¡pensé qué ibas a venir con Raimond!

Elisabeth: No ha podido asistir, falleció en la mañana de ayer.

Morgana: Vaya… ¿y cómo ocurrió?

Elisabeth: Pues… complicaciones mientras se ataba los cordones…

2 comentarios:

  1. Cuidadín con las señoras.... el club de la aguja de punto amenaza con atacar
    chun chuuunn!!!

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  2. Va a ser la historia más terrorífica desde el posado de Aramis Fuster.

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.