jueves, 15 de diciembre de 2011

El fin.


-Hola Antonio, ¿qué haces en el hospital?


-Hola Sally. Fui tío hace un mes. Mi sobrino nació con dos meses de antelación y vengo a verlo a menudo.


-¿Y cómo se encuentra?


-Muy bien. El hospital tiene un equipo de prematuros extraordinario, ganaron el último campeonato con cinco jornadas de antelación. ¿Y tú qué tal?


-Estoy siguiendo un tratamiento de fertilidad y vengo de un chequeo.


-¿Vienes sola? Dónde está el fulano ese... ¿Cómo era?


-¡Paul! ¡Oh vamos, no empieces!


-No mujer.


-Pensaba que lo habías superado.


-Con solo escuchar su nombre mi cuerpo se llena de anticuerpos.


Sally esboza una pequeña sonrisa.


-¿Por qué te ríes?


-No sigas Antonio.


-Aún no entiendo como una mujer como tú sigue manteniendo una relación con ese tipo.


-Paul es un buen hombre. ¿Sigues con tu terapia?


-Sí, aunque no creo que esté funcionando. Sigo levantándome todos los días para trabajar, una cosa de locos.


-Siempre has tenido dificultad para amoldarte a la vida real. ¿Cómo va el trabajo?


-Seguimos con la investigación de los huesos que encontramos en la colina, cerca de la finca de tu padre. Hablando de tu padre, ¿irás a la cena del sábado? Tu hermana asistirá.


-Supongo que sí, iré con Paul. Espero que no me montes una escena.


-No te preocupes Sally. Has perdido el swing, no volveré a sacarte a bailar.



4 comentarios:

  1. momento incómodo donde los haya. Saludos.

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  2. Salir de un enredo para meterse en otro. Muy bueno. Saludos

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  3. Lo cierto es que da la impresión de que Sally no sólo quiere que Antonio vaya a la cena, sino que la monte bien gorda... Un saludo.

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  4. Esta muy chulo el blog, no lo conocia. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

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El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.