sábado, 28 de agosto de 2010

En la mayor de las camas de una casa a las afueras de la ciudad, una pareja retoza al margen de enlaces religiosos o contratos legales, sólo el pacto carnal une la acción de los integrantes de la cópula. En la parte superior de acto Xabier con 80 kilos de peso, en la parte inferior del fornicio Melania con 55 kilos y unos tacones rojos; y en la cerradura de la puerta de la planta de abajo, la llave de Ella, dispuesta a abrir la acción del diálogo que tendrá lugar inmediatamente después de que esta frase llegue a su fin.




Ella: ¡¡Pero esto qué es!! ¡En mi propia casa! ¡En mi propia cama! ¡Xabier! ¿Quién es ella?


Xabier: Un momento cariño. Puedo explicarlo todo. O quizás no. No diré nada si no es en presencia de mi abogada, te importa venir mañana a la misma hora, he quedado con ella aquí mismo.


Ella: Eres un descarado, ¡cómo no lo he visto antes! Todo el mundo me lo decía pero no quería abrir los ojos.


Melania: Bueno… si no os importa me marcho, yo sabe cuando una empieza a de sobrar e una zitio.


Ella: (dando un fuerte portazo) ¡De aquí no se marcha nadie!


Xabier: Pero cariño, ella envolvió mi compromiso con su palabrería y no me dejó marchar, el resto te lo puedo contar, pero quizás no te guste. O quizás sí… ¿sabes lo qué es el bondage?


Ella: Silencio. Me has tenido engañada todo este tiempo, ¡sólo me querías por mi dinero!


Xabier: No simplifiques el asunto, acuérdate de los barcos y los viñedos también.


Melania: Me dijiste que fueríamos a ir a napegar esta mañana Xabier.


Xabier: Lo ves cariño, ¡es imposible resistirse!


Ella: Mañana mismo hablaré con mi padre, sus amigos y él sabrán que hacer contigo.


Xabier: Uff, por un momento pensé que me iban a cerrar la cuenta bancaria.


Ella: Eso también llegará. No lo dudes.


Xabier: No adelantemos acontecimientos cariño, podemos hablarlo.


Melania: (con gesto de enfado) ¡Ma dijiste qué noz fugaríamos a una isla desierta, con cocos y palmeraz!


Xabier: Y lo haremos, en cuanto encontremos un profesor de dicción con diez años de experiencia y un máster en cócteles tropicales.


Melania: ¿Ma enganias otra vez?


Xabier: Que sean veinte.




Fin de la primera parte.

1 comentario:

El Jes Extender es el opio del pueblo.
Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.