lunes, 28 de diciembre de 2009

Le roban un metro de altura a Federico Jiménez Losantos mientras caminaba por la calle.

El periodista, y pupilo aventajado del lado oscuro de la fuerza, caminaba por plena gran vía madrileña cuando un grupo de amigos de lo ajeno, y de un señor de Burgos, le sustrajeron el material mencionado anteriormente. Su círculo más cercano confiesa no saber nada sobre el tema en cuestión, ni sobre la crianza de la almeja fina en el litoral andaluz, lo cual ha desviado la investigación. Para averiguar más sobre las líneas de investigación seguidas por la policía, nos hemos dirigido al comisario Julián Sanz Ridruejo, “El tema de la almeja nos ha dejado fuera de combate, pensábamos que habían sido ellas, tendremos que retomar la investigación del grupo paramilitar de las cartas bombas y los paquetes ninjas”. Según hemos podido averiguar la víctima se encuentra a 50 cm de altura y con un cabreo digno del peor coloso con dolor de muelas, aunque ha querido dejar sus declaraciones para el final del artículo. Por los mentideros de la información hemos podido escuchar que detrás del robo de la altura del polémico periodista, se encuentra el grupo de damnificados que a lo largo de estos años ha ido acumulando en sus horas de radio, es decir cualquier ente o ser de entre 15 y 99 años con mayor estatura que él y sin frenillo. Finalmente conseguimos hablar con un portavoz del grupo que nos facilitó las siguientes palabras, “Nuestro plan era robarle el frenillo y entra a ver Avatar en el cine de la esquina, pero no conseguimos entrada para los 7.516 que íbamos, así que formamos una fila india y lo perseguimos durante varios minutos, en un momento de descuido aprovechamos y le dimos un tirón, pero en lugar de llevarnos el frenillo, nos hicimos con su metro de altura y ahora tenemos la taza del váter a la altura del lavabo”. No podemos terminar el artículo sin las declaraciones de Federico, y aquí las tenéis: “Lagrones”.

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