lunes, 21 de junio de 2010

William Freud alrededor del mundo


Mi nombre es William Freud y durante las próximas líneas voy a narrarles la multitud de descubrimientos sociales, culturales y científicos que han tenido lugar en mis viajes. Mi travesía comenzó en mi Dublín natal, a la temprana edad de 3 horas mi madre me sostenía entre sus brazos mientras íbamos a comprar el pan para mis 7 hermanos, al llegar a casa nos encontramos con la grata sorpresa de que no había 9 bocas que alimentar, sino 10, ya que mi hermana mayor había dado a luz a una tierna criatura, y es que era de esperar, a mi hermana se le estaba pasando el arroz, con doce años de edad ya debería tener esposo y descendencia propia. A partir de ese momento mis recuerdos se amontonan y me tengo que desplazar a los diez años de edad cuando empecé a ir al colegio, los tres años anteriores había estado asistiendo a diario a una gasolinera cercana a mi casa, nadie me había descrito la escuela y el amable señor que manejaba los surtidores tenía pinta de institutriz. Siempre fui un alumno adelantado a mi tiempo, todos los días llegaba una hora antes. Los primeros tres meses no me dejaron entrar en la escuela debido a mis costumbres naturistas, algo que el señor de la gasolinera nunca me echó en cara, aunque poco a poco se hicieron a mi presencia y en apenas 14 años acabé la escuela, lo que más trabajo me costó fue el tejado, debido a mis costumbres naturistas no podía guardar el martillo y las puntillas en el mismo sitio, así que tuve que dedicarle muchas horas. Con 24 años llegó la hora de abandonar el hogar familiar, y ávido de aventuras me embarqué en el “Mary Gold”, lástima que fuese un barco de exposición… aunque pasé 2 años maravillosos. Tras mi breve estancia en el “Mary Gold” decidí dar un giro a mi vida como marinero y entré a formar parte de la tripulación de un barco mercante, embarcado en el llegué hasta las tierras de E.E.U.U, concretamente al estado de Mauritania, aunque eso os lo contaré en el próximo capítulo.

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Al salir cierra la puerta que se escapa el gato.